Ingredientes:

  • 800 g de patatas
  • 140 g de harina de garbanzo
  • 360 ml de agua
  • 1 cebolla mediana
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. Pela y lava las patatas. Córtalas en láminas finas. Pela y pica la cebolla en juliana fina.
  2. Calienta abundante aceite de oliva en la sartén grande. Añade las patatas y la cebolla, sazona con sal. Cocina a fuego bajo, removiendo ocasionalmente, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas (aproximadamente 25-30 minutos).
  3. En un bol, mezcla la harina de garbanzo con el agua y una pizca de sal. Bate con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Deja reposar unos minutos.
  4. Escurre bien las patatas y la cebolla del aceite. Añade las patatas y la cebolla al bol con la mezcla de harina de garbanzo. Remueve suavemente para integrar.
  5. Calienta una cucharada del aceite reservado en la misma sartén. Vierte la mezcla en la sartén y cocina a fuego medio-bajo. Alisa la superficie con una espátula.
  6. Cuando la tortilla esté cuajada por la base (unos 5-7 minutos), coloca un plato o una sartén más pequeña sobre la sartén. Con cuidado, da la vuelta a la tortilla.
  7. Desliza la tortilla nuevamente en la sartén. Cocina por el otro lado hasta que esté dorada y cuajada al gusto (otros 5-7 minutos, o más si la prefieres más hecha).
  8. Retira la tortilla de la sartén y déjala reposar unos minutos antes de cortarla y servirla.