Ingredientes:

  • 400g de espinacas frescas o congeladas (descongeladas y bien escurridas)
  • 6 huevos grandes
  • 1 cebolla mediana, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Opcional: 50g de queso rallado (manchego, parmesano o el que más te guste)

Instrucciones:

  1. Si usas espinacas frescas, lávalas y córtalas en trozos. Si son congeladas, asegúrate de que estén completamente descongeladas y bien escurridas.
  2. Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente. Agrega el ajo y cocina por un minuto más hasta que suelte su aroma.
  3. Agrega las espinacas a la sartén y cocina hasta que se reduzcan y estén tiernas. Sazona con sal y pimienta al gusto. Retira del fuego y reserva.
  4. En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta. Si lo deseas, añade el queso rallado.
  5. Agrega la mezcla de espinacas a los huevos batidos y mezcla bien para combinar todos los ingredientes.
  6. Calienta un poco más de aceite de oliva en la misma sartén a fuego medio-bajo. Vierte la mezcla de huevo y espinacas en la sartén.
  7. Cocina la tortilla a fuego lento durante unos 8-10 minutos, o hasta que esté dorada por abajo y casi cuajada por arriba.
  8. Con la ayuda de un plato o una tapa, da la vuelta a la tortilla con cuidado.
  9. Cocina el otro lado de la tortilla durante unos 5-7 minutos más, o hasta que esté dorada y completamente cuajada.
  10. Retira la tortilla de la sartén y sírvela caliente o tibia.