Ingredientes:
- 150 g de galletas (tipo digestive o napolitanas)
- 75 g de mantequilla sin sal, derretida
- 350 g de nata para montar (crema para batir) con 35% de materia grasa, fría
- 200 g de queso crema Philadelphia, a temperatura ambiente
- 180 g de leche condensada
- 150 ml de zumo de limón fresco (aproximadamente 4-5 limones medianos)
- 60 g de azúcar glas (azúcar impalpable)
- 6 hojas de gelatina neutra (o 6 g de gelatina en polvo)
- Ralladura de 1 limón (opcional)
- Ramitas de tomillo limonero o hierbabuena (opcional)
Instrucciones:
- Forra la base del molde con papel de horno. Tritura las galletas hasta obtener migas finas. Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla en el fondo del molde y refrigera por 30 minutos.
- Si usas hojas de gelatina: Remójalas en agua fría durante 5-10 minutos. Si usas gelatina en polvo: Hidrátala según las instrucciones del paquete.
- En un cazo, calienta el zumo de limón y la leche condensada a fuego bajo. Retira del fuego y agrega la gelatina hidratada. Remueve hasta disolver. Añade el queso crema y bate hasta obtener una crema suave. Deja enfriar.
- En un bol aparte, bate la nata fría con el azúcar glas hasta que forme picos suaves.
- Incorpora una pequeña cantidad de nata montada a la mezcla de limón. Vierte la mezcla de limón sobre el resto de la nata montada y mezcla suavemente con movimientos envolventes.
- Vierte la mousse de limón sobre la base de galletas en el molde. Alisa la superficie. Refrigera durante al menos 4 horas (idealmente toda la noche).
- Desmolda con cuidado la tarta. Decora con ralladura de limón y ramitas de tomillo limonero o hierbabuena.