Ingredientes:
- 150 g de galletas tipo María
- 100 g de mantequilla sin sal, derretida
- 500 g de queso crema Philadelphia, a temperatura ambiente
- 500 ml de nata para montar (crema de leche) con 35% M.G.
- 150 g de azúcar
- 10 g de gelatina en polvo neutra o 12 láminas de gelatina neutra
- 100 ml de agua fría
- Hojas de menta fresca
- Frutos rojos variados (fresas, frambuesas, arándanos, moras...)
Instrucciones:
- Tritura las galletas hasta obtener migas finas.
- Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida hasta obtener una pasta arenosa.
- Coloca papel de horno en la base del molde desmontable.
- Cierra el aro del molde.
- Vierte la mezcla de galletas en el molde.
- Presiona firmemente con el dorso de una cuchara para crear una base compacta.
- Refrigera durante al menos 30 minutos para que endurezca.
- Disuelve la gelatina en polvo en agua fría (o remoja las láminas de gelatina en agua fría). Reserva.
- En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta obtener una crema suave.
- Añade la nata para montar y sigue batiendo hasta que la mezcla esté cremosa y firme.
- Calienta la gelatina hidratada en el microondas durante unos segundos (¡sin que hierva!).
- Vierte la gelatina derretida en la mezcla de queso, batiendo constantemente para evitar grumos.
- Vierte el relleno de queso sobre la base de galleta refrigerada.
- Extiende uniformemente con una espátula.
- Da unos golpecitos suaves para eliminar burbujas de aire.
- Cubre la tarta con film transparente (¡que toque la superficie para evitar que se forme una costra!).
- Refrigera durante al menos 6 horas, o idealmente toda la noche, hasta que esté firme.
- Pasa un cuchillo por el borde del molde para despegar la tarta.
- Abre el molde con cuidado.
- Decora con hojas de menta fresca y frutos rojos variados.