Ingredientes:

  • Desatascador de tuberías en gel (basado en hidróxido de sodio) - Cantidad suficiente para cubrir la base de la sartén (aprox. 50-100 ml)
  • Detergente lavavajillas líquido - Una pequeña cantidad (aprox. 5 ml)
  • Agua caliente - Cantidad suficiente para enjuagar la sartén

Instrucciones:

  1. ¡Protección ante todo! Ponte los guantes de goma y, si lo deseas, las gafas de protección. Este paso es fundamental para evitar quemaduras químicas.
  2. Aplicación del desatascador: Con cuidado, vierte una cantidad suficiente de desatascador en gel sobre la base de la sartén. Utiliza papel de cocina para extenderlo uniformemente, asegurándote de cubrir todas las áreas manchadas.
  3. Tiempo de espera mágico: Deja que el desatascador actúe durante 1 hora. ¡Este es el momento de relajarte y tomarte un cafecito! No dejes la sartén sin vigilancia, especialmente si hay niños o mascotas cerca.
  4. Limpieza a fondo: Desecha el papel de cocina usado. Enjuaga la sartén con agua caliente para remover el gel desatascador. Luego, aplica un poco de lavavajillas y frota vigorosamente con el estropajo de acero, insistiendo en las zonas más difíciles.
  5. Enjuague final: Aclara la sartén con abundante agua caliente hasta que no queden restos de desatascador ni jabón. ¡Admira el brillo!
  6. Secado: Seca bien la sartén con un paño limpio para evitar la formación de óxido.