Ingredientes:

  • 1 libra de tomatillos, sin cáscara y enjuagados (aprox. 450g)
  • 2-3 jalapeños, sin tallo
  • 1 cebolla blanca mediana, picada (aprox. 150g)
  • 2-3 dientes de ajo, picados (aprox. 10g)
  • 1/2 taza de cilantro fresco, picado (aprox. 10g)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (o aceite vegetal) (30 ml)
  • 1 taza de caldo de pollo (o caldo de verduras) (240 ml)

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 200°C. Mezclar los tomatillos, jalapeños y la cebolla con aceite de oliva. Extender en una bandeja para hornear y asar hasta que los tomatillos estén ligeramente blandos y dorados, unos 20-25 minutos.
  2. Transferir las verduras asadas a una licuadora o procesador de alimentos. Agregar el ajo, el cilantro, el orégano, el comino, la sal y la pimienta. Pulsar hasta que estén picados en trozos grandes, luego licuar hasta obtener una consistencia suave. Agregar el caldo de pollo gradualmente, licuando hasta alcanzar la consistencia deseada.
  3. Calentar el aceite de oliva restante en una cacerola mediana a fuego medio. Verter la salsa licuada. Llevar a ebullición, luego reducir el fuego a bajo y cocinar a fuego lento durante 15-20 minutos, revolviendo ocasionalmente, para permitir que los sabores se mezclen. Probar y ajustar la sazón según sea necesario.
  4. Dejar que la salsa se enfríe ligeramente antes de usarla en sus enchiladas. Guardar la salsa sobrante en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 5 días, o congelar para un almacenamiento más prolongado.