Ingredientes:
- 2 cucharadas de aceite vegetal (o aceite de oliva) (30ml)
- 2 cucharadas de harina para todo uso (30g)
- 3 cucharadas de chile en polvo (preferiblemente estilo mexicano) (30g)
- 1 cucharadita de comino molido (5g)
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo (2.5g)
- 1/4 cucharadita de cebolla en polvo (1.25g)
- 1/4 cucharadita de orégano seco (1.25g)
- 1/4 cucharadita de pimienta de cayena molida (opcional, para picante) (1.25g)
- 1/2 cucharadita de sal (2.5g)
- 1/4 cucharadita de pimienta negra (1.25g)
- 2 tazas de caldo de pollo (bajo en sodio) (473 ml)
- 1 lata (8 onzas) de salsa de tomate (227g)
- 1 cucharada de vinagre de sidra de manzana (15 ml)
- Opcional: 1 cucharadita de azúcar (para equilibrar la acidez) (5g)
Instrucciones:
- Calienta el aceite en una cacerola mediana a fuego medio. Incorpora la harina con un batidor y cocina, revolviendo constantemente, hasta que el roux tenga un color marrón dorado claro (aproximadamente 1-2 minutos). Esta es tu base para dar espesor a la salsa.
- Agrega el chile en polvo, el comino, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el orégano, la pimienta de cayena (si la usas), la sal y la pimienta. Cocina durante unos 30 segundos, revolviendo constantemente, hasta que estén fragantes. ¡No los quemes!
- Incorpora gradualmente el caldo de pollo con un batidor para evitar que se formen grumos. Luego, agrega la salsa de tomate y el vinagre de sidra de manzana.
- Lleva la salsa a fuego lento. Reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento, sin tapar, durante 15-20 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la salsa se haya espesado ligeramente y los sabores se hayan mezclado. Un hervor más largo le dará a la salsa más cuerpo.
- Prueba la salsa y ajusta la sazón según sea necesario. Agrega azúcar si prefieres una salsa más dulce.
- Usa inmediatamente en tu receta de enchiladas, o deja que se enfríe por completo y guarda en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 5 días, o en el congelador hasta por 3 meses.