Ingredientes:

  • 227g de chiles guajillo secos, sin tallo ni semillas
  • 113g de chiles anchos secos, sin tallo ni semillas
  • Opcional: 1-2 chile de árbol para más picante (ajustar al gusto)
  • 30ml de aceite vegetal (o manteca de cerdo)
  • 1 cebolla amarilla mediana, picada (aproximadamente 1 taza / 150g)
  • 3 dientes de ajo, picados (aproximadamente 1 cucharada / 15g)
  • 5ml de orégano seco, preferiblemente orégano mexicano
  • 2.5ml de comino molido
  • 1.25ml de canela molida
  • 2.5ml de sal, o más al gusto
  • 1.25ml de pimienta negra, o más al gusto
  • 946ml de caldo de pollo (o caldo de verduras)
  • 15ml de vinagre de sidra de manzana
  • Opcional: 15ml de masa harina (para espesar, si es necesario)

Instrucciones:

  1. Rehidrata los chiles: Hierve 6 tazas de agua. Coloca los chiles secos sin tallo ni semillas en un tazón grande. Vierte el agua hirviendo sobre los chiles, asegurándote de que estén sumergidos. Sumérgelos durante 20-30 minutos, o hasta que estén suaves.
  2. Saltea los aromáticos: Calienta el aceite en la olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté suave y translúcida, aproximadamente 5-7 minutos. Agrega el ajo picado y cocina por otro minuto, hasta que esté fragante.
  3. Licúa la salsa: Transfiere cuidadosamente los chiles suavizados y 2 tazas del líquido de remojo a la licuadora. Agrega la cebolla y el ajo salteados a la licuadora. Agrega el orégano, el comino, la canela, la sal y la pimienta a la licuadora. Licúa hasta que quede completamente suave.
  4. Cocina a fuego lento la salsa: Cuela la salsa licuada a través de un colador de malla fina en la olla, descartando los sólidos. Incorpora el caldo de pollo restante y el vinagre de sidra de manzana. Lleva la salsa a fuego lento a fuego medio. Reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento, sin tapar, durante 30 minutos, revolviendo ocasionalmente, para permitir que los sabores se mezclen.
  5. Ajusta y espesa (si es necesario): Prueba la salsa y ajusta la sazón con sal y pimienta según sea necesario. Si la salsa está demasiado líquida, bate la masa harina con 2 cucharadas de agua fría para crear una pasta. Rocía lentamente la pasta en la salsa a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que espese a la consistencia deseada. Cocina a fuego lento durante otros 5 minutos después de agregar la pasta.
  6. Enfría y guarda: Deja que la salsa se enfríe un poco antes de usarla. Guarda la salsa sobrante en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 5 días, o congela por hasta 3 meses.