Ingredientes:

  • 225g pimientos picantes frescos (jalapeños, serranos, habaneros), sin tallo y cortados
  • 1 cebolla blanca mediana, pelada y cortada en cuartos
  • 4 dientes de ajo grandes, pelados y machacados
  • 15g sal marina (sin yodo)
  • 240ml agua filtrada
  • 120ml vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de miel (opcional)

Instrucciones:

  1. Combina los pimientos, la cebolla, el ajo y la sal en un tarro de vidrio.
  2. Vierte el agua filtrada sobre los ingredientes, asegurándote de que estén completamente sumergidos.
  3. Coloca un peso encima de las verduras para mantenerlas sumergidas.
  4. Cierra el tarro (no demasiado apretado) o usa un airlock.
  5. Deja el tarro a temperatura ambiente (18-24°C) durante 1-4 semanas.
  6. Vigila el tarro a diario. Si ves moho, ¡tira todo!
  7. Prueba la salsa regularmente (¡con cuidado!).
  8. Escurre el fermento, reservando el líquido (salmuera).
  9. Coloca los sólidos en un procesador de alimentos o licuadora.
  10. Añade el vinagre de manzana y la miel (si la usas).
  11. Procesa hasta obtener una salsa suave.
  12. Si la salsa está demasiado espesa, añade salmuera poco a poco.
  13. Para una vida útil más larga, cocina la salsa a fuego lento durante 15 minutos (opcional).
  14. Vierte la salsa en botellas esterilizadas.
  15. Guarda en la nevera.