Ingredientes:
- 225g / 8 oz pimientos rojos (preferiblemente pimientos rojos dulces italianos), sin semillas ni nervaduras, cortados en trozos.
- 2-4 chiles Peri-Peri frescos (o chiles rojos pequeños, dependiendo del picante deseado), sin semillas ni nervaduras, cortados en trozos.
- 1 cebolla mediana, picada en cuartos (unos 100g / 3.5 oz)
- 4 dientes de ajo grandes, pelados (unos 20g / 0.7 oz)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml / 1 fl oz)
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco (30 ml / 1 fl oz)
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco (15 ml / 0.5 fl oz)
- 1 cucharadita de orégano seco (5 ml / 0.2 fl oz)
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce (2.5 ml / 0.1 fl oz)
- 1/4 cucharadita de sal (1.25 ml / 0.04 fl oz) (ajustar al gusto)
- 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida (1.25 ml / 0.04 fl oz) (ajustar al gusto)
- 2 cucharadas de agua (30 ml / 1 fl oz), o más según sea necesario para conseguir la consistencia deseada.
Instrucciones:
- Cortar los pimientos, chiles, cebolla y ajo. ¡Ponte unos guantes si eres sensible al picante!
- Sofreír la cebolla y el ajo en aceite de oliva a fuego medio hasta que estén blandos y ligeramente dorados. Esto suaviza el sabor.
- Combinar todos los ingredientes (pimientos, chiles, cebolla, ajo, aceite de oliva, jugo de limón, vinagre, orégano, pimentón, sal, pimienta y agua) en la batidora o procesador de alimentos.
- Triturar hasta obtener una salsa suave y homogénea. Si es necesario, añadir más agua, cucharada por cucharada, para ajustar la consistencia.
- Probar la salsa Peri Peri y ajustar la sal, la pimienta y el nivel de picante según tus preferencias. ¡Aquí es donde entra tu toque personal!
- Verter la salsa en un tarro de cristal esterilizado. Guardar en el refrigerador hasta por una semana.