Ingredientes:

  • 1/2 taza (50g) de chiles de árbol secos, sin tallo ni semillas
  • 1/4 taza (40g) de cacahuates sin sal, tostados
  • 2 cucharadas (15g) de semillas de ajonjolí
  • 4 dientes de ajo, pelados
  • 1/4 taza (60ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada (15ml) de vinagre de manzana
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de orégano seco
  • 1/4 cucharadita de comino molido
  • Una pizca de azúcar (opcional)

Instrucciones:

  1. Calentar una sartén o comal a fuego medio. Tostar los chiles de árbol durante unos segundos por cada lado, hasta que estén fragantes pero sin quemarse. Reservar.
  2. En la misma sartén, tostar los cacahuates y las semillas de ajonjolí hasta que estén ligeramente doradas y fragantes. Reservar.
  3. En una sartén pequeña, calentar el aceite de oliva a fuego bajo. Freír los dientes de ajo hasta que estén dorados y fragantes. Retirar del fuego.
  4. En un procesador de alimentos o licuadora, combinar los chiles tostados, los cacahuates, el ajonjolí, el ajo frito (con el aceite), el vinagre de manzana, la sal, el orégano, el comino y el azúcar (si se usa).
  5. Pulsar varias veces hasta obtener una salsa ligeramente gruesa.
  6. Probar y ajustar la sal, el picante y el dulzor al gusto.
  7. Verter la salsa macha en un frasco de vidrio esterilizado. Conservar en el refrigerador hasta por 2 semanas.