Ingredientes:
- 450 gramos (1 libra) Tomatillos frescos, pelados y lavados a fondo
- 3 unidades Chiles Serranos (ajustar al gusto)
- 2 Dientes de Ajo grandes, enteros
- 40 gramos (1/4 de unidad) Cebolla Blanca, trozo
- 120 ml (1/2 taza) Agua o Caldo de Pollo (o líquido de cocción)
- 15 gramos (1/2 manojo) Cilantro fresco, solo las hojas
- 1 cucharada sopera (15 ml) Aceite vegetal (o manteca de cerdo)
- Sal Marina, al gusto (empezar con 1 cucharadita)
Instrucciones:
- Limpieza de Tomatillos: Retire la cáscara de los tomatillos y lávelos muy bien bajo el chorro de agua para eliminar la capa pegajosa. Sécalos ligeramente.
- Hervir los Ingredientes: Coloque los tomatillos, los chiles, los dientes de ajo y el trozo de cebolla en una olla. Cúbralos con agua (unos 2 cm por encima).
- Cocinar hasta Suavizar: Lleve a ebullición y cocine a fuego medio durante 10 a 12 minutos. El tomatillo estará listo cuando cambie de un verde brillante a un verde olivo pálido. No cocine en exceso para evitar que la salsa se amargue.
- Enfriar y Reservar Líquido: Retire los sólidos de la olla y colóquelos en un tazón. Reserve media taza (120 ml) del líquido de cocción.
- Licuar la Base: Transfiera los tomatillos cocidos, los chiles, el ajo, la cebolla, el cilantro fresco y los 120 ml de agua de cocción reservados a la licuadora.
- Sazonar y Procesar: Agregue la sal marina (empezando con 1 cucharadita). Licúe a velocidad media-alta hasta obtener una consistencia homogénea, buscando una textura rústica y sedosa.
- El Paso Crucial (Refrito): Caliente el aceite vegetal o la manteca en la olla que usó previamente. Cuando esté muy caliente, vierta la salsa licuada con cuidado.
- Sabor Profundo: Deje que la salsa hierva suavemente a fuego medio-bajo durante 5 a 8 minutos. Este 'refrito' permite que los sabores se asienten, espesa la salsa y elimina cualquier sabor a crudo.
- Ajuste Final: Pruebe y ajuste la sal. Sirva caliente o deje enfriar completamente. Si la salsa está muy espesa, agregue un poco más del líquido de cocción.