Ingredientes:

  • 115g de chiles chipotles secos (morita o meco)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • ½ cebolla blanca mediana, picada
  • 411g de tomates enlatados en cubitos, sin escurrir
  • 2 cucharadas de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • ½ cucharadita de comino molido
  • ½ cucharadita de sal (o más, al gusto)
  • ¼ cucharadita de pimienta negra
  • 240ml de agua (más según sea necesario)

Instrucciones:

  1. Retira los tallos y las semillas de los chiles chipotles secos. Agrega los chiles a una cacerola pequeña. Cubre con agua y lleva a ebullición. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 15 minutos, o hasta que los chiles se ablanden.
  2. Escurre los chiles chipotles, reservando aproximadamente ½ taza del líquido de remojo. En una licuadora o procesador de alimentos, combina los chiles chipotles ablandados, el ajo, la cebolla, los tomates en cubitos (con su jugo), el vinagre blanco, el orégano, el comino, la sal y la pimienta.
  3. Licua hasta que quede completamente suave, agregando el líquido de remojo reservado poco a poco hasta alcanzar la consistencia deseada. Si deseas una salsa aún más suave, cuela la salsa a través de un colador de malla fina.
  4. Para un sabor más rico, vierte la salsa licuada nuevamente en la cacerola. Cocina a fuego lento durante 10 minutos, revolviendo ocasionalmente. Esto ayuda a que los sabores se mezclen.
  5. Deja que la salsa se enfríe por completo antes de transferirla a un recipiente hermético. Guarda en el refrigerador hasta por una semana.