Ingredientes:

  • 115 g (8 Cucharadas o 1 barra) de Mantequilla sin sal, cortada en cubos.
  • 3 dientes grandes de Ajo fresco, finamente machacado o rallado.
  • 475 ml (2 tazas) de Crema de leche pesada (35% grasa).
  • 56 g (2 oz) de Queso crema (opcional, para estabilidad).
  • 200 g (2 tazas) de Queso Parmesano-Reggiano, recién rallado.
  • 1/4 Cucharadita de Nuez moscada recién rallada.
  • Sal marina fina, al gusto.
  • 1/2 Cucharadita de Pimienta blanca o negra, recién molida.

Instrucciones:

  1. Ralle todo el queso Parmesano y la nuez moscada. Mida todos los ingredientes (mise en place).
  2. Coloque la cacerola a fuego medio-bajo. Derrita la mantequilla.
  3. Añada el ajo machacado a la mantequilla. Cocine por 60 a 90 segundos, revolviendo constantemente, hasta que el aroma sea intenso. El ajo no debe dorarse ni quemarse.
  4. Vierta la crema de leche pesada y el queso crema (si lo usa). Bata suavemente hasta que el queso crema se disuelva por completo y la mezcla sea homogénea.
  5. Suba el fuego a medio-bajo y deje que la mezcla alcance un suave burbujeo, sin que llegue a hervir vigorosamente.
  6. Cocine a fuego lento durante 5 a 7 minutos, batiendo ocasionalmente. La crema debe espesar ligeramente (punto nappe).
  7. Retire inmediatamente la cacerola del fuego directo (Punto Crucial).
  8. Añada el queso Parmesano rallado en tres tandas, batiendo vigorosamente después de cada adición. El queso debe derretirse y formar una emulsión, evitando que el calor excesivo lo vuelva granuloso.
  9. Una vez que el queso esté completamente integrado y la salsa suave y sedosa, sazone con sal, pimienta y la nuez moscada rallada. Ajuste la sal con cuidado.
  10. Sirva la salsa inmediatamente sobre la pasta de su elección. Si la salsa espesa demasiado al reposar, revívela con un chorrito de agua de cocción de la pasta o un poco más de crema.