Ingredientes:
- 250 g de pasta corta (fusilli, penne o espirales)
- 20 g de sal marina para el agua de cocción
- 150 g de tomates cherry cortados en cuartos
- 1 pepino persa mediano picado en cubos
- 1 pimiento morrón rojo finamente picado
- 50 g de aceitunas negras Kalamata sin hueso
- 100 g de queso feta desmenuzado
- 1/4 de cebolla roja cortada en juliana fina
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de manzana o zumo de limón
- 5 g de mostaza de Dijon
- 1 diente de ajo pequeño prensado
- 1 g de orégano seco
- 5 g de albahaca fresca picada
- 1 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Hervir 3 litros de agua con la sal marina. Añadir la pasta y cocinarla exactamente un minuto menos de lo que indica el paquete para obtener un punto al dente firme.
- Escurrir la pasta hasta que no salga ni una gota de agua. Extiéndela en una bandeja con un hilo de aceite para que enfríe sin apelmazarse.
- Cortar los tomates cherry en cuartos, el pepino en cubos pequeños y el pimiento en trozos uniformes.
- Corta la cebolla roja en juliana fina. Nota: Si quieres un sabor menos agresivo, déjala en agua con hielo 5 minutos antes de usarla.
- En un bote, mezcla los 60 ml de aceite, 20 ml de vinagre, la mostaza, el ajo prensado, el orégano y la pimienta. Agita con fuerza hasta que el líquido sea opaco y denso.
- En el bol grande, combina la pasta ya fría con los vegetales y las aceitunas Kalamata.
- Vierte el aderezo sobre la mezcla y remueve con movimientos envolventes para no romper la pasta.
- Desmenuza los 100 g de queso feta por encima y espolvorea la albahaca fresca picada.
- Deja reposar en la nevera al menos 15 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.