Ingredientes:

  • 8 oz (225 g) Queso Oaxaca (deshebrado)
  • 8 oz (225 g) Queso Chihuahua (rallado)
  • 4 oz (115 g) Queso Asadero (rallado)
  • 4 oz (115 g) Chorizo mexicano fresco (sin tripa)
  • 1/4 taza (50 g) Cebolla blanca (finamente picada)
  • 1 pequeño Chile poblano o jalapeño (picado fino)
  • 1 diente Ajo (finamente picado)
  • 1 cucharada (15 g) Mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas (30 ml) Nata líquida (Crema de leche, opcional)
  • 1 ramita pequeña Epazote (opcional)

Instrucciones:

  1. Calentar el sartén a fuego medio. Añadir el chorizo desmenuzado. Cocinar hasta que esté bien dorado y haya soltado su grasa. Retirar el chorizo cocido del sartén con una espumadera, dejando 1 cucharada de su grasa en el fondo. Reservar el chorizo.
  2. En la grasa del chorizo restante (añadir mantequilla si es necesario), derretir la mantequilla. Agregar la cebolla y el chile. Sofreír hasta que la cebolla esté transparente (unos 4 minutos). Luego, agregar el ajo y cocinar 1 minuto más, hasta que esté fragante.
  3. Bajar el fuego a medio-bajo. Añadir los quesos rallados y deshebrados (Oaxaca, Chihuahua, Asadero) al sartén. Cocinar, revolviendo constantemente con movimientos circulares lentos, hasta que el queso se haya derretido por completo y tenga una consistencia suave y elástica.
  4. Si el queso está demasiado espeso, añadir las 2 cucharadas de nata (crema) y remover hasta integrar. Si se usa, incorporar la ramita de epazote por 2 minutos y luego retirarla.
  5. Incorporar el chorizo cocido al queso fundido y mezclar bien. Rectificar de sal (con precaución, ya que el chorizo ya aporta sal). Servir inmediatamente en el sartén o transferir a un recipiente de barro caliente.