Ingredientes:
- 500g pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos de 2.5 cm
- 170g yogur natural (sin azúcar ni saborizantes)
- 30ml jugo de limón fresco
- 15ml pasta de jengibre y ajo
- 10ml garam masala
- 5ml chile en polvo (ajustar al gusto)
- 5ml comino molido
- 2.5ml cúrcuma molida
- Sal al gusto
- 30g mantequilla sin sal
- 1 cebolla amarilla mediana, picada finamente
- 15ml pasta de jengibre y ajo
- 1 lata (400g) tomates triturados
- 120ml crema de leche
- 30ml pasta de tomate
- 10ml azúcar morena
- 10ml garam masala
- 5ml chile en polvo (ajustar al gusto)
- 5ml fenogreco seco (hojas de kasuri methi), machacadas
- Sal al gusto
- Cilantro fresco picado, para decorar
Instrucciones:
- Combina todos los ingredientes de la marinada en un bol. Añade el pollo y mezcla bien, asegurándote de que todas las piezas estén cubiertas. Cubre y refrigera por al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche.
- Calienta una sartén grande o un wok a fuego medio-alto. Cocina el pollo marinado en lotes, hasta que esté dorado por todos los lados y cocido por dentro (temperatura interna de 74°C). Reserva.
- Derrite la mantequilla en la misma sartén a fuego medio. Sofríe la cebolla picada hasta que esté blanda y transparente. Añade la pasta de jengibre y ajo y cocina durante aproximadamente 1 minuto, hasta que esté fragante. Agrega los tomates triturados, la pasta de tomate, el azúcar morena, el garam masala, el chile en polvo y la sal. Cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, permitiendo que la salsa se espese ligeramente.
- Añade el pollo cocido a la salsa. Incorpora la crema de leche y las hojas de fenogreco machacadas. Cocina a fuego lento durante otros 5-10 minutos, permitiendo que los sabores se mezclen. Adorna con cilantro fresco.
- Sirve caliente con arroz, pan naan o roti.