Instrucciones:
- Combinar los cubos de pollo con los ingredientes de la marinada (soja clara, vino, maicena, aceite de sésamo). Dejar reposar por 30 minutos.
- Preparar la salsa: En un tazón aparte, batir vigorosamente la salsa de soja oscura, el vinagre de arroz negro, el azúcar, la salsa hoisin, el agua/caldo y la maicena hasta que estén completamente disueltos. Reservar.
- Calentar el wok a fuego alto. Añadir el aceite vegetal hasta que esté casi humeante. Saltear el pollo en tandas hasta que esté dorado y casi cocido. Retirar y reservar.
- Reducir el fuego a medio-alto. Añadir los chiles secos y los granos de pimienta de Sichuan. Freír brevemente (unos 30 segundos) hasta que desprendan aroma, con mucho cuidado de que no se quemen.
- Incorporar el jengibre, el ajo y la parte blanca de la cebolleta. Saltear durante 1 minuto hasta que desprendan su perfume.
- Reintegrar el pollo al wok y remover bien para que se impregne de los aromas.
- Verter la salsa Kung Pao reservada, removiendo constantemente. Dejar que hierva y espese, cubriendo uniformemente el pollo (aproximadamente 1-2 minutos).
- Retirar el wok del fuego. Incorporar rápidamente los cacahuetes tostados y la parte verde picada de la cebolleta. Servir inmediatamente sobre arroz jazmín.