Ingredientes:
- 1.2 kg de pollo troceado (muslos y contramuslos con hueso)
- 2 cebollas grandes picadas en brunoise
- 2 dientes de ajo laminados
- 1 hoja de laurel
- 150 ml de vino blanco seco (tipo Jerez o Montilla-Moriles)
- 500 ml de caldo de pollo casero
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
- 50 g de almendras crudas (preferiblemente Marcona)
- 2 huevos grandes cocidos (yemas para la salsa, claras para decorar)
- 1 rebanada de pan del día anterior
- 10 hebras de azafrán de calidad
- 1 gramo de sal
- 1 gramo de pimienta negra
- 2 ramas de perejil fresco
Instrucciones:
- Salpimienta el pollo y dóralo en una cazuela con aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto hasta que la piel esté crujiente y de color caoba. Retira y reserva.
- En la misma cazuela, añade la cebolla y el ajo con una pizca de sal. Cocina a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente y comience a caramelizar.
- Reincorpora el pollo a la cazuela y vierte el vino blanco. Sube el fuego para evaporar el alcohol y desglasar el fondo de la cazuela con una cuchara de madera.
- Añade el caldo de pollo y el laurel. Deja cocer a fuego suave.
- Prepara el majado: Fríe las almendras y el pan en una sartén pequeña hasta que doren. Tritura en un mortero junto con las hebras de azafrán y las yemas de los huevos cocidos.
- Incorpora el majado a la cazuela 15 minutos antes de finalizar la cocción para ligar la salsa. Decora con la clara de huevo picada antes de servir.