Ingredientes:
- 4 piezas de pollo (muslos y contramuslos preferiblemente)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 6 dientes de ajo, laminados finamente
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 125 ml de vino blanco seco
- 250 ml de caldo de pollo
- 200 ml de nata líquida para cocinar (crema de leche)
- 1 cucharadita de perejil fresco picado (5 ml)
- 1/2 cucharadita de tomillo seco (2.5ml)
Instrucciones:
- Salpimienta las piezas de pollo generosamente por ambos lados.
- Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Sella el pollo por ambos lados hasta que estén dorados (aproximadamente 5 minutos por lado). Retira el pollo de la sartén y reserva.
- En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade el ajo laminado y la cebolla picada. Sofríe hasta que estén blandos y fragantes, sin que se quemen (aproximadamente 5 minutos).
- Vierte el vino blanco en la sartén y raspa el fondo para despegar cualquier residuo dorado. Cocina hasta que el alcohol se evapore y la salsa se reduzca a la mitad (aproximadamente 2 minutos).
- Incorpora el caldo de pollo y el tomillo seco. Remueve para combinar.
- Vuelve a colocar el pollo en la sartén, asegurándote de que esté cubierto parcialmente por la salsa. Tapa la sartén, baja el fuego a bajo y cocina a fuego lento durante 35-40 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno.
- Retira el pollo de la sartén y reserva. Agrega la nata líquida a la salsa y cocina a fuego lento durante 2-3 minutos, removiendo constantemente, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Vuelve a colocar el pollo en la sartén con la salsa cremosa. Espolvorea con perejil fresco picado. Sirve caliente. Este Pollo Que Derrite en la boca es una delicia.