Ingredientes:

  • 600 g de pechuga de pollo o contramuslos deshuesados
  • 5 g de sal
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de cebolla blanca
  • 150 g de pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 200 g de tomate triturado natural
  • 50 g de jamón serrano en tacos
  • 60 ml de vino blanco seco
  • 100 ml de caldo de pollo
  • 2 g de pimentón dulce

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite en la sartén a fuego medio alto. Añade los trozos de pollo previamente salpimentados. Cocina sin moverlos demasiado hasta que tengan un color dorado intenso en todas sus caras. Retira el pollo y reserva en un plato. Nota: Si mueves el pollo constantemente, soltará agua y se cocerá en lugar de dorarse.
  2. En la misma sartén, añade la cebolla y el pimiento picados. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté translúcida y el pimiento se haya ablandado.
  3. Incorpora el ajo picado y los tacos de jamón, removiendo durante 2 minutos. Escucharás un chisporroteo constante mientras el jamón suelta su grasa.
  4. Espolvorea el pimentón y rápidamente añade el vino blanco. Hazlo rápido para evitar que el pimentón se queme y amargue la salsa.
  5. Deja que el alcohol se evapore durante 2 minutos. Verás que el vapor es intenso y el olor a vino desaparece.
  6. Vierte el tomate triturado y cocina a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que la salsa espese y cambie a un rojo más oscuro.
  7. Reincorpora el pollo dorado y sus jugos a la sartén. Mezcla bien para que la carne se impregne de la salsa.
  8. Cocina todo junto durante 5 minutos adicionales, añadiendo el caldo de pollo poco a poco hasta lograr una consistencia que nape la cuchara.