Ingredientes:

  • 4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel (aprox. 170g cada una)
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (30 ml)
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal (15g)
  • 6-8 dientes de ajo, picados (ajustar al gusto)
  • 1/2 taza de vino blanco seco (120 ml) (ej., Sauvignon Blanc, Pinot Grigio)
  • 1 taza de crema espesa (240 ml)
  • 1/4 taza de caldo de pollo (60 ml)
  • 1/4 taza de perejil fresco picado, más para decorar
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo (opcional)
  • Jugo de 1/2 limón (aprox. 1 cucharada / 15ml)
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto

Instrucciones:

  1. Seca las pechugas de pollo con toallas de papel y sazona generosamente con sal y pimienta.
  2. Calienta el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto. Sella las pechugas de pollo durante 5-7 minutos por lado, o hasta que estén doradas y cocidas (la temperatura interna alcanza los 74°C).
  3. Retira el pollo de la sartén y reserva.
  4. Reduce el fuego a medio. Agrega el ajo picado a la sartén y sofríe durante 1-2 minutos, o hasta que esté fragante pero no dorado.
  5. Vierte el vino blanco y raspa los trozos dorados del fondo de la sartén. Cocina a fuego lento durante 2-3 minutos, permitiendo que el vino se reduzca ligeramente.
  6. Agrega la crema espesa, el caldo de pollo, el perejil, el tomillo y las hojuelas de pimiento rojo (si las usas). Lleva la salsa a fuego lento y cocina durante 5-7 minutos, o hasta que se haya espesado ligeramente.
  7. Agrega el jugo de limón y sazona con sal y pimienta al gusto.
  8. Regresa las pechugas de pollo a la sartén y cubre con la salsa. Calienta durante 1-2 minutos. Decora con perejil fresco y sirve inmediatamente.