Ingredientes:

  • 4 pechugas de pollo sin hueso y sin piel
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo, finamente picados
  • 1/4 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
  • 1/4 taza de vino blanco seco
  • Zumo de 1/2 limón fresco
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. Seque las pechugas de pollo con papel de cocina. Si son muy gruesas, golpéelas suavemente con un mazo de carne hasta que tengan un grosor uniforme (aproximadamente 1/2 pulgada). Sazone generosamente con sal y pimienta.
  2. Caliente el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agregue el ajo picado y las hojuelas de pimiento rojo. Sofría, revolviendo con frecuencia, hasta que el ajo esté fragante y ligeramente dorado, aproximadamente 1-2 minutos. Tenga cuidado de no quemar el ajo.
  3. Agregue las pechugas de pollo a la sartén en una sola capa. Cocine durante unos 5-6 minutos por lado, o hasta que estén doradas y cocidas por completo. La temperatura interna debe alcanzar los 74°C (165°F).
  4. Retire el pollo de la sartén y reserve. Vierta el vino blanco para desglasar la sartén, raspando los trozos dorados del fondo. Deje que el vino se reduzca ligeramente, aproximadamente 1-2 minutos.
  5. Agregue el zumo de limón y el perejil. Sazone con sal y pimienta al gusto.
  6. Regrese el pollo a la sartén y cúbralo con la salsa. Sirva inmediatamente. ¡Buen provecho!