Ingredientes:

  • 4 pechugas de pollo sin piel ni hueso (aprox. 600g / 21 oz total)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml / 2 fl oz)
  • 6 dientes de ajo grandes, laminados (aprox. 30g)
  • 1/4 cucharadita de hojuelas de chile rojo (opcional, para un toque picante)
  • 1/2 taza de vino blanco seco (120 ml / 4 fl oz)
  • Jugo de 1 limón grande (aprox. 60 ml / 2 fl oz)
  • 1 cucharada de perejil fresco picado (15 ml)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Una pizca de pimentón dulce para darle color (opcional)

Instrucciones:

  1. Salpimentar las pechugas de pollo. Si tienes tiempo, macerarlas en el jugo de medio limón por 15 minutos para que estén más jugosas.
  2. Calentar el aceite de oliva en la sartén a fuego medio. Agregar el ajo laminado y las hojuelas de chile (si las usas). Cocinar hasta que el ajo esté ligeramente dorado.
  3. Subir el fuego a medio-alto. Agregar las pechugas de pollo a la sartén y dorarlas por ambos lados, unos 4-5 minutos por lado, hasta que estén doradas.
  4. Verter el vino blanco en la sartén. Raspar el fondo para soltar los sabores caramelizados. Dejar que el vino se reduzca a la mitad.
  5. Bajar el fuego a medio. Agregar el jugo de limón y cocinar el pollo hasta que esté completamente cocido (temperatura interna de 74°C / 165°F). Asegurarse de que los jugos salgan claros al pincharlo con un tenedor.
  6. Retirar del fuego. Espolvorear con perejil fresco picado y servir inmediatamente.