Ingredientes:
- 1 kg de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
- 250 g de chorizos frescos tipo Rioja cortados en rodajas
- 1 cebolla blanca mediana picada en brunoise
- 2 dientes de ajo laminados
- 1 pimiento verde tipo italiano picado
- 2 cucharadas de carne de pimiento choricero
- 1 hoja de laurel seco
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 5 g de sal fina
- 1.2 litros de agua mineral o caldo de carne ligero
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- Calienta 30 ml de aceite de oliva en una olla de fondo grueso a fuego medio. Añade la cebolla, el ajo y el pimiento verde. Cocina hasta que la cebolla esté traslúcida y los bordes del ajo empiecen a dorarse.
- Incorpora los 250 g de chorizo en rodajas. Remueve durante 3 minutos hasta que el aceite se tiña de un rojo vibrante y el aroma inunde la cocina. Añade la carne de pimiento choricero y mezcla bien para integrarla.
- Coge cada patata y empieza a cortarla con el cuchillo, pero antes de terminar el corte, gira la muñeca para romper el trozo. Escucha ese clac. Añade las patatas a la olla y rehoga 2 minutos hasta que cada trozo brille por la grasa del chorizo.
- Aparta la olla del fuego un momento e incorpora la cucharadita de pimentón de la Vera. Remueve rápido y vuelve al fuego.
- Vierte los 1.2 litros de agua o caldo hasta cubrir las patatas unos dos dedos por encima. Añade la hoja de laurel y los 5 g de sal. Sube el fuego hasta que empiece a hervir con fuerza.
- Baja el fuego a un nivel medio bajo. Deja cocer durante unos 25 a 30 minutos sin tapar del todo. Cocina hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas con un tenedor.