Ingredientes:

Instrucciones:

  1. Pelar las patatas. Cortarlas en rodajas de medio centímetro de grosor, procurando que todas sean similares. Reservar.
  2. Poner las patatas en la olla con agua fría y sal. Llevar a ebullición y cocer hasta que estén tiernas, pero que mantengan su forma. Escurrir y reservar.
  3. En la cazuela, calentar el AOVE a fuego medio-bajo. Añadir el ajo laminado y la hoja de laurel. Sofreír hasta que el ajo empiece a dorarse ligeramente.
  4. Retirar la cazuela del fuego un instante. Añadir la harina sobre el aceite y los ajos. Remover rápidamente con una cuchara de madera para formar un roux ligero. Cocinar 1 minuto.
  5. Incorporar el vino blanco y dejar que se evapore el alcohol durante 1-2 minutos.
  6. Añadir el caldo caliente poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos. Sazonar con sal y pimienta. Llevar a ebullición suave.
  7. Añadir las patatas cocidas al caldo. Bajar el fuego y dejar cocinar lentamente (chup-chup) durante 5-7 minutos para que absorban el sabor.
  8. En un bol aparte, batir ligeramente las dos yemas de huevo con un chorrito del caldo caliente (temperar).
  9. Retirar la cazuela del fuego. Verter la mezcla de yema y caldo en la cazuela, removiendo suavemente las patatas y el guiso sin parar. No volver a hervir fuerte.
  10. Rectificar de sal si es necesario. Dejar reposar 5 minutos antes de servir. Espolvorear con abundante perejil fresco picado justo antes de llevar a la mesa.