Ingredientes:

  • 1 kg de patatas
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 100 ml de leche entera, caliente
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
  • 500 g de carne picada de pollo
  • 1 cebolla mediana, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 250 g de salsa de tomate casera o de buena calidad
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
  • Una pizca de orégano seco (opcional)
  • 200 g de queso rallado, una mezcla de mozzarella y parmesano

Instrucciones:

  1. Pelar y cortar las patatas en trozos medianos. Cocer en agua con sal hasta que estén tiernas (unos 20 minutos). Escurrir y reservar.
  2. Calentar el aceite de oliva en una sartén. Sofreír la cebolla y el ajo picados hasta que estén transparentes. Añadir la carne picada de pollo y cocinar, rompiéndola con una espátula, hasta que esté dorada. Incorporar la salsa de tomate, el orégano (si se usa), sal y pimienta. Cocinar a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.
  3. Pasar las patatas cocidas por un pasapurés o machacarlas con un machacador. Añadir la mantequilla y la leche caliente. Salpimentar al gusto y mezclar hasta obtener un puré suave y cremoso.
  4. Precalentar el horno a 220°C (425°F). Engrasar ligeramente la fuente para horno. Extender una capa de puré de patata en el fondo de la fuente. Espolvorear con una parte del queso rallado. Verter el relleno de pollo sobre el puré y extenderlo uniformemente. Cubrir con el resto del puré de patata.
  5. Espolvorear el resto del queso rallado sobre la capa de puré. Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que el pastel esté dorado y burbujeante.
  6. Dejar reposar el pastel durante unos minutos antes de cortarlo y servirlo.