Ingredientes:
- 200g de guanciale cortado en tiras de 1cm
- 400g de pasta bucatini
- 400g de tomates San Marzano pelados y triturados
- 75g de queso Pecorino Romano recién rallado
- 50ml de vino blanco seco
- 1 guindilla roja fresca o seca
- 1 pizca de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Colocar las tiras de guanciale en una sartén fría. Encender el fuego a nivel medio-bajo para permitir que la grasa se derrita lentamente sin quemar la carne.
- Cocinar hasta que el guanciale adquiera un color caoba y una textura crujiente. Retirar la mitad de las tiras de la sartén y reservarlas para el emplatado final.
- Verter el vino blanco en la sartén para desglasar los jugos caramelizados, raspando el fondo con una espátula de madera.
- Añadir la guindilla y los tomates San Marzano triturados. Cocinar a fuego lento durante unos 10-15 minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
- Mientras tanto, cocer los bucatini en abundante agua con sal, retirándolos un par de minutos antes de que alcancen el punto al dente.
- Transferir la pasta directamente a la sartén con la salsa. Añadir un cazo del agua de cocción de la pasta (rica en almidón) y mantecar a fuego fuerte para crear una emulsión.
- Apagar el fuego, añadir el queso Pecorino Romano y la pimienta negra. Mezclar vigorosamente y servir decorando con el guanciale crujiente reservado.