Ingredientes:

  • 150 g de azúcar blanco para el caramelo
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 500 ml de leche entera
  • 5 huevos grandes talla L
  • 150 g de azúcar blanco para la base
  • 150 g de restos de bizcocho, magdalenas, sobaos o pan del día anterior
  • 1 rama de canela
  • 0.5 unidad de piel de limón (parte amarilla)
  • 0.5 unidad de piel de naranja (sin parte blanca)

Instrucciones:

  1. Preparar el caramelo: Pon los 150 g de azúcar con el limón en un cazo a fuego medio. Nota: No metas la cuchara, solo mueve el cazo por el mango hasta que el azúcar se funda en un líquido ámbar.
  2. Encamisar el molde: Vierte el caramelo caliente en el molde y muévelo para cubrir el fondo y las paredes. Cuidado, el molde quemará instantáneamente.
  3. Aromatizar la leche: Calienta los 500 ml de leche con la canela y las pieles de limón y naranja. Retira del fuego justo antes de que rompa a hervir.
  4. Bate los huevos: En un bol grande, mezcla los 5 huevos con los otros 150 g de azúcar. Nota: Hazlo con varillas manuales para no crear espuma excesiva.
  5. Templar la mezcla: Cuela la leche caliente y añádela muy poco a poco a los huevos mientras bates suavemente. Nota: Si la echas de golpe, podrías cocinar los huevos antes de tiempo.
  6. Disponer la base sólida: Corta los restos de bizcocho o pan en trozos pequeños y colócalos dentro del molde caramelizado.
  7. Inundar el molde: Vierte la mezcla de leche y huevos sobre el pan. Presiona ligeramente con una cuchara para que todo el pan se empape bien.
  8. Preparar el baño maría: Coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente (que llegue a la mitad del molde) y hornea a 180°C durante 50 minutos hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
  9. Enfriamiento crítico: Saca del horno y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigera al menos 4 horas antes de intentar desmoldar.