Ingredientes:
- 240 g de harina de trigo todo uso
- 150 g de azúcar granulada
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 80 g de cacao en polvo sin azúcar
- 135 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 2 huevos grandes
- 65 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente (para el relleno)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (para el relleno)
- 200 g de azúcar glas (para el relleno)
- Opcional: 1-2 cucharaditas de leche o nata (para el relleno)
Instrucciones:
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, la sal, el bicarbonato y el cacao en polvo.
- En otro bol, bate la mantequilla pomada con el extracto de vainilla. Agrega los huevos uno a la vez, batiendo bien después de cada adición.
- Incorpora los ingredientes secos a los húmedos gradualmente, mezclando hasta que se forme una masa homogénea.
- Envuelve la masa en film transparente y refrigera durante al menos 30 minutos (o 15 minutos en el congelador).
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Cubre una bandeja para hornear con papel de horno.
- Estira la masa refrigerada sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga un grosor de unos 4 mm.
- Corta las galletas con el cortador redondo.
- Coloca las galletas en la bandeja preparada, dejando un pequeño espacio entre ellas.
- Hornea durante 12-14 minutos, o hasta que estén ligeramente firmes.
- Deja enfriar las galletas en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo.
- En un bol limpio, bate la mantequilla pomada con el extracto de vainilla hasta que esté suave y cremosa.
- Agrega el azúcar glas gradualmente, batiendo a baja velocidad hasta que se incorpore por completo.
- Si el relleno está demasiado espeso, agrega una cucharadita de leche o nata a la vez hasta obtener la consistencia deseada.
- Una vez que las galletas estén completamente frías, coloca una cucharada generosa de relleno en la parte posterior de la mitad de las galletas.
- Cubre con otra galleta, presionando suavemente para que el relleno se extienda hasta los bordes.
- Retira el exceso de relleno con un cuchillo o espátula.
- Refrigera por unos minutos para que el relleno se asiente y ¡listo para disfrutar!