Ingredientes:
- 4 muslos de pollo grandes con piel y hueso (aprox. 900g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de sal marina gruesa
- 0.5 cucharadita de pimienta negra molida
- 3 patatas grandes tipo Monalisa (600g)
- 1 cebolla blanca grande (150g)
- 4 dientes de ajo enteros
- 100 ml de vino blanco seco
- 2 ramitas de romero fresco
- 2 ramitas de tomillo fresco
Instrucciones:
- Secar los 4 muslos de pollo concienzudamente con papel de cocina.
- En un cuenco pequeño, mezclar las 2 cucharadas de aceite de oliva con el pimentón, el orégano, la sal gruesa y la pimienta.
- Masajea cada muslo con esta mezcla, asegurándote de llegar debajo de los pliegues de la piel hasta que el pollo brille intensamente.
- Deja que la carne repose a temperatura ambiente unos 15 minutos mientras preparas el resto.
- Pela las 3 patatas y córtalas en rodajas de un centímetro (tipo panaderas).
- Corta la cebolla grande en juliana fina y colócala en el fondo de la bandeja junto con las patatas.
- Añade los 4 dientes de ajo enteros (puedes darles un golpe para que se rompan un poco) y las ramas de romero y tomillo.
- Riega la base con los 100 ml de vino blanco seco y un chorrito extra de aceite si lo ves necesario.
- Coloca los muslos sobre la cama de vegetales, con la piel hacia arriba.
- Lleva al horno precalentado a 200°C durante 55 minutos hasta que la piel esté dorada y los jugos salgan claros al pinchar.
- A mitad de cocción, abre el horno y, con una cuchara, baña el pollo con los jugos que se van acumulando en el fondo.
- Deja reposar la bandeja fuera del horno 5 minutos antes de servir para que las fibras se relajen y los jugos se redistribuyan.