Ingredientes:
- 8 muslitos de pollo (1.2 kg aproximadamente)
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 g de sal gruesa
- 5 g de pimienta negra recién molida
- 3 dientes de ajo machacados
- 1 rama de romero fresco
- 2 ramas de tomillo fresco
- 2 patatas medianas cortadas en rodajas de 1 cm
- 1 cebolla morada cortada en juliana gruesa
- 100 ml de vino blanco seco
Instrucciones:
- Usa papel absorbente para retirar cualquier rastro de humedad de los 8 muslitos. Nota: Esto es vital para que el aceite se adhiera y la piel no se cueza.
- En un cuenco pequeño, mezcla los 30 ml de aceite con la sal, la pimienta y los ajos machacados.
- Unta bien cada muslo con la mezcla anterior, asegurándote de llegar a todos los pliegues.
- Rebana las patatas en rodajas de 1 cm y la cebolla morada en juliana gruesa hasta que tengan un aspecto uniforme.
- Coloca las patatas y la cebolla en el fondo de la bandeja, salpimentando ligeramente.
- Coloca los muslitos sobre la cama de vegetales con la piel hacia arriba.
- Reparte el romero y el tomillo por los huecos de la bandeja hasta que el aroma de las hierbas empiece a notarse.
- Introduce en el horno precalentado a 200°C durante 20 minutos hasta que la piel empiece a brillar y dorarse.
- Vierte los 100 ml de vino blanco por una esquina (no sobre el pollo para no ablandar la piel).
- Hornea otros 30 minutos hasta que las patatas estén tiernas y el pollo tenga un color caoba oscuro.
- Una vez fuera del horno, deja que la bandeja descanse unos 5 minutos antes de servir. Esto permite que los líquidos internos se asienten.