Ingredientes:

  • 1 kg Naranjas amargas (preferiblemente naranjas de Sevilla)
  • 2 litros Agua filtrada
  • 1 kg Azúcar blanca granulada

Instrucciones:

  1. Lavar, secar y cortar las naranjas en rodajas finas. Retirar las semillas y reservar.
  2. Colocar las rodajas de naranja en la olla, añadir agua y las semillas reservadas (envueltas en una gasa). Dejar reposar en el refrigerador durante la noche (o mínimo 4 horas).
  3. Llevar la mezcla a ebullición a fuego alto, luego reducir el fuego a medio-bajo y cocinar a fuego lento durante aproximadamente 30-45 minutos, o hasta que la piel de la naranja esté muy tierna.
  4. Incorporar el azúcar a la olla, removiendo constantemente hasta que se disuelva completamente.
  5. Aumentar el fuego a medio-alto y cocinar, removiendo ocasionalmente, hasta alcanzar el punto de gelificación (aproximadamente 104-105°C/220-221°F en un termómetro de cocina o la prueba del plato frío).
  6. Colocar una cucharadita de mermelada caliente en un plato frío. Dejar enfriar por unos segundos. Si se forman una arruga al empujar con el dedo, la mermelada está lista.
  7. Retirar del fuego y dejar reposar durante unos minutos para que la espuma desaparezca. Verter la mermelada caliente en los tarros esterilizados, dejando un pequeño espacio en la parte superior.
  8. Limpiar los bordes de los tarros, colocar las tapas y sellar. Dejar enfriar completamente. La mermelada se puede guardar en un lugar fresco y oscuro durante varios meses. Una vez abierto, refrigerar.