Ingredientes:
- 1 kg de fruta fresca de temporada (fresas, melocotones, mandarinas, cerezas, moras, etc.)
- 500 g de azúcar blanco (o moreno)
- El zumo de ½ limón grande (30 ml)
- 1 pizca de pectina en polvo (opcional)
Instrucciones:
- Lava, pela (si es necesario) y corta la fruta en trozos pequeños y uniformes. Elimina los huesos o pepitas.
- En la olla, combina la fruta cortada con el azúcar y el zumo de limón. Remueve bien y deja reposar durante al menos 30 minutos para que la fruta suelte sus jugos.
- Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio-alto, removiendo constantemente para evitar que se pegue al fondo de la olla.
- Reduce el fuego a medio-bajo y continúa cocinando a fuego lento, removiendo ocasionalmente, durante unos 45-60 minutos, o hasta que la mermelada haya espesado y alcance el punto de gelificación.
- Durante la cocción, se formará una espuma en la superficie de la mermelada. Retírala con un cucharón para obtener una mermelada más clara y brillante.
- Vierte la mermelada caliente en los botes de cristal esterilizados, dejando un pequeño espacio libre en la parte superior.
- Limpia los bordes de los botes, coloca las tapas herméticamente y, opcionalmente, puedes procesar los botes en un baño maría para asegurar una mejor conservación.