Ingredientes:

  • 3 tazas (360g) de harina para todo uso + extra para espolvorear
  • 2 ¼ cucharaditas (7g) de levadura seca instantánea
  • 1 cucharadita (4g) de azúcar granulada
  • 1 cucharadita (6g) de sal
  • 1 1/4 tazas (295ml) de agua tibia (40-46°C)
  • 2 cucharadas (30ml) de aceite de oliva + extra para engrasar
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco (opcional)

Instrucciones:

  1. En un tazón grande, combina el agua tibia, el azúcar y la levadura. Deja reposar durante 5-10 minutos, o hasta que esté espumoso.
  2. En el mismo tazón, agrega la harina, la sal y el ajo en polvo/orégano opcional (si lo usas).
  3. Vierte el aceite de oliva y mezcla todo con las manos hasta que se forme una masa despeluchada.
  4. Voltea la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 5-7 minutos, hasta que quede suave y elástica. (No tengas miedo de usar un poco de harina extra si la masa está demasiado pegajosa).
  5. Forma la masa en una bola, colócala en un tazón ligeramente engrasado, gira para cubrir. Cubre con una toalla limpia y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
  6. Golpea suavemente la masa para liberar el aire. Divide la masa por la mitad.
  7. Sobre una superficie ligeramente enharinada, forma cada mitad de masa en un círculo de 30 cm usando un rodillo o tus manos. (Para un aspecto rústico, estira y da forma a mano).
  8. Transfiere la masa con forma a una piedra para pizza o una bandeja para hornear. Agrega tus ingredientes favoritos (salsa de tomate, queso, verduras, carnes, etc.).
  9. Hornea en un horno precalentado a 232°C (450°F) durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté derretido y burbujeante. ¡Cuidado con quemarse!
  10. Deja que la pizza se enfríe un poco antes de cortarla y servirla.