Ingredientes:

  • 1 taza (226g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado finamente
  • 1 cucharada de cebollín fresco picado finamente
  • 1 cucharada de ajo picado finamente (aproximadamente 3 dientes)
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado (pimentón de La Vera es perfecto!)
  • ½ cucharadita de chile en polvo (o más, ¡si te gusta el picante!)
  • ½ cucharadita de orégano seco
  • ¼ cucharadita de pimienta de cayena (opcional)
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharada de jugo de limón fresco
  • 1 cucharadita de mostaza Dijon
  • ½ cucharadita de sal (o al gusto)
  • ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Picar finamente el perejil, cebollín y ajo. Rallar el limón y exprimir el jugo.
  2. Asegurarse de que la mantequilla esté bien suave, pero no derretida.
  3. En un bowl mediano, combinar la mantequilla suave con el perejil, cebollín, ajo, pimentón ahumado, chile en polvo (si lo usas), orégano, pimienta de cayena (si lo usas), ralladura de limón, jugo de limón y mostaza Dijon.
  4. Usar una batidora eléctrica (o un tenedor) para batir la mezcla hasta que esté ligera y esponjosa.
  5. Agregar la sal y la pimienta negra. Probar y ajustar el sazón según sea necesario.
  6. Transferir la mantequilla a un recipiente hermético y refrigerar durante al menos 30 minutos para que los sabores se mezclen. (Si tienes paciencia, ¡déjala una noche!)
  7. Sacar la mantequilla del refrigerador unos minutos antes de servir para que se ablande un poco.