Ingredientes:

  • Harina de trigo 00: 500 g (17.6 oz)
  • Agua fría (aprox. 4°C / 40°F): 325 ml
  • Sal marina fina: 15 g
  • Levadura fresca de panadero: 3 g
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional): 1 cucharada (15 ml)

Instrucciones:

  1. Activar la Levadura (si usas levadura seca): Disolver la levadura en una pequeña parte del agua (tibio, no caliente) con una pizca de azúcar. Esperar 5-10 minutos hasta que haga espuma. (Omitir si usa levadura fresca)
  2. Mezclar Ingredientes Secos: En un bol grande, combinar la harina y la sal.
  3. Incorporar el Agua y la Levadura: Verter gradualmente el agua (y la levadura activada si la usaste) en el bol con la harina.
  4. Amasar: Amasar vigorosamente durante unos 15-20 minutos. La masa debe ser lisa, elástica y ligeramente pegajosa. Puedes usar una amasadora si tienes. Verificar: La masa debe despegarse de los lados del bol y ser suave.
  5. Primera Fermentación (Bulto): Formar una bola con la masa, colocarla en un bol ligeramente aceitado, cubrir con papel film o una tapa, y dejar fermentar a temperatura ambiente durante 2-3 horas, o hasta que duplique su tamaño.
  6. Dividir y Formar los Panes (Bollos): Dividir la masa en 4 porciones iguales (aproximadamente 250-280g cada una). Formar bolas lisas y redondas.
  7. Segunda Fermentación (En Frío): Colocar las bolas de masa en recipientes individuales, cubrir y refrigerar durante 24-48 horas. Este paso es crucial para desarrollar el sabor y la textura.
  8. Sacar la Masa del Frigorífico: Sacar las bolas de masa del frigorífico al menos 2 horas antes de hornear para que se atemperen.
  9. Estirar la Masa: Con las manos (sin rodillo!), estirar suavemente cada bola de masa formando un disco de aproximadamente 25-30 cm de diámetro. Intentar mantener el cornicione más grueso. Evitar pinchar la masa.
  10. Hornear: Precalentar el horno a la temperatura máxima (idealmente con una piedra para pizza). Colocar la pizza estirada en la piedra caliente y hornear durante 60-90 segundos en horno de leña, o 8-12 minutos en horno casero, hasta que la base esté dorada y el cornicione esté inflado y ligeramente quemado. Vigilar de cerca para que no se queme.