Ingredientes:
- 4 huevos grandes
- 30 ml de leche entera
- 15g de mantequilla sin sal
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Opcional: 5g de queso rallado (cheddar, parmesano, o tu favorito)
- Opcional: 5g de cebollino fresco picado
Instrucciones:
- En el tazón, casca los huevos. Añade la leche, sal y pimienta. Bate enérgicamente con el batidor (o tenedor) hasta que estén bien combinados y ligeramente espumosos.
- Pon la sartén a fuego medio-bajo. Añade la mantequilla y deja que se derrita lentamente, cubriendo toda la superficie de la sartén. ¡Ojo! No dejes que se queme.
- Vierte la mezcla de huevos en la sartén caliente. Inmediatamente, baja el fuego a bajo.
- Con la espátula, empuja suavemente los huevos cocidos desde los bordes hacia el centro, permitiendo que el huevo líquido fluya debajo. Continúa haciendo esto lentamente y con paciencia. No revuelvas demasiado rápido. Quieres que se formen cuajadas suaves y cremosas.
- Cuando los huevos estén casi completamente cocidos pero todavía tengan un aspecto ligeramente húmedo, retira la sartén del fuego. El calor residual terminará de cocinarlos. Si añades queso, este es el momento de espolvorearlo por encima.
- Sirve los huevos revueltos calientes inmediatamente. Decora con cebollino picado, si lo usas.