Ingredientes:
- 300 g de sandía (sin pepitas y sin corteza)
- 200 g de remolacha cocida
- 200 g de tomates maduros (tipo pera, pelados)
- 50 g de pimiento rojo fresco
- 40 g de pepino (sin piel y sin semillas)
- 1 diente de ajo
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- 15 ml de vinagre de Jerez o manzana
- 5 g de sal marina
Instrucciones:
- Corta groseramente la sandía, los tomates, la remolacha, el pimiento y el pepino.
- Quita el germen central del ajo para evitar sabores demasiado fuertes. Nota: Esto hace que la digestión sea más ligera.
- Pon todos los sólidos en el vaso de la batidora.
- Tritura a velocidad media hasta que los trozos desaparezcan y la mezcla se vea homogénea.
- Sube la velocidad al máximo y añade el vinagre y la sal.
- Vierte el aceite de oliva en un hilo constante mientras bates. Verás cómo el color cambia a un magenta brillante y la sopa se vuelve cremosa.
- Pasa la mezcla por el colador chino presionando con una cuchara para eliminar cualquier resto de piel.
- Vierte en la jarra y deja reposar en el refrigerador durante 2 horas.