Ingredientes:

  • 500 g de zanahorias peladas y troceadas
  • 100 g de pimiento rojo (sin semillas)
  • 100 g de pepino pelado
  • 10 g de jengibre fresco pelado y rallado
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 ml de vinagre de manzana o vinagre de Jerez
  • 5 g de sal marina
  • 200 ml de agua muy fría

Instrucciones:

  1. Coloca las zanahorias, el pimiento rojo, el pepino y el jengibre en el vaso de la licuadora.
  2. Tritura a máxima potencia durante 2 minutos hasta que no queden trozos visibles y la mezcla se vea homogénea.
  3. Sin detener la batidora, vierte el aceite de oliva en forma de hilo. Nota: Esto atrapa el aire y el aceite en gotas diminutas.
  4. Añade el vinagre y la sal mientras sigues batiendo a velocidad media.
  5. Vierte el agua fría gradualmente hasta que sientas que la densidad es sedosa y fluye bien.
  6. Pasa la mezcla por un colador chino. Nota: Aquí eliminas la fibra dura de la zanahoria para un acabado liso.
  7. Vierte el líquido en una jarra de vidrio.
  8. Enfría en la nevera al menos 2 horas antes de servir.