Ingredientes:

  • 1 taza (200 g) de azúcar blanca granulada
  • 1/4 taza (60 ml) de agua filtrada
  • 1 cucharadita de jugo de limón
  • 1 paquete (226 g) de queso crema a temperatura ambiente
  • 1 lata (397 g) de leche condensada
  • 1 lata (354 ml) de leche evaporada
  • 5 unidades de huevos grandes
  • 1 cucharada (15 ml) de extracto puro de vainilla
  • 1 pizca de sal marina

Instrucciones:

  1. Preparar el caramelo: Pon el azúcar, el agua y el limón en una sartén. Cocina a fuego medio hasta que veas un color ámbar oscuro. No lo descuides, del ámbar al quemado hay solo segundos. Vierte el caramelo caliente en el fondo y las paredes de tu molde.
  2. Suavizar el queso: Bate el paquete de 226 g de queso crema en un bol grande hasta que esté cremoso y sin grumos visibles.
  3. Integrar lácteos: Añade la leche condensada y la leche evaporada. Mezcla con movimientos envolventes hasta que la textura sea homogénea y brillante.
  4. Añadir huevos: Incorpora los 5 huevos de uno en uno, mezclando suavemente después de cada adición. No batas fuerte, no queremos burbujas de aire.
  5. Aromatizar: Vierte la vainilla y la pizca de sal. Revuelve un par de veces para distribuir los sabores.
  6. Preparar el baño maría: Coloca el molde dentro de una bandeja profunda. Llena la bandeja con agua caliente hasta que cubra la mitad del molde del flan.
  7. Hornear con precisión: Lleva al horno precalentado a 180°C durante 50 minutos hasta que los bordes se vean firmes pero el centro aún baile un poco.
  8. Enfriamiento gradual: Saca el molde del agua y deja enfriar a temperatura ambiente por 1 hora. Luego, llévalo a la nevera por un mínimo de 4 horas (idealmente toda la noche).