Ingredientes:

  • ml de Leche de Almendra (sin azúcar)
  • taza (30g) de Espinacas frescas (o Kale)
  • unidad mediana de Plátano congelado (en rodajas)
  • g de Piña congelada
  • cucharada sopera (16g) de Mantequilla de Cacahuete (natural)
  • cucharadita de postre (5g) de Semillas de Chía
  • g de Jengibre fresco (pelado)

Instrucciones:

  1. Pelar y picar ligeramente el jengibre (si se usa). Asegurarse de que el plátano y la piña estén congelados.
  2. Verter primero el líquido (leche de almendra) en el vaso de la licuadora.
  3. Incorporar las espinacas/kale y las semillas de chía sobre el líquido.
  4. Agregar el plátano congelado, la piña, la mantequilla de cacahuete y el jengibre.
  5. Triturar a velocidad baja al principio para integrar, y luego aumentar gradualmente hasta alcanzar la máxima potencia.
  6. Triturar hasta que la mezcla esté completamente homogénea, sin restos de hojas ni trozos de fruta (aproximadamente 45 a 60 segundos). Si está demasiado espeso, añadir un chorrito más de leche.
  7. Verter inmediatamente en el vaso y disfrutar del batido.