Ingredientes:

  • 450 g de Fettuccine de buena calidad (pasta seca o fresca)
  • 225 g de Mantequilla sin sal, muy fría y cortada en cubos de 1 cm
  • 225 g de Queso Parmigiano Reggiano añejo, rallado muy fino
  • 240 – 360 ml de Agua de la cocción de la pasta (reservada)
  • Suficiente Sal marina gruesa (para el agua de cocción)
  • Pimienta negra recién molida (al gusto, opcional)

Instrucciones:

  1. Preparar los Elementos: Rallar finamente el Parmigiano Reggiano. Cortar la mantequilla fría en cubos pequeños y reservarla en un lugar fresco.
  2. Hervir el Agua: Llenar la olla grande con agua y añadir sal generosamente (debe saber 'casi a mar'). Llevar a ebullición vigorosa.
  3. Cocinar la Pasta: Añadir el fettuccine al agua hirviendo. Cocinar hasta que esté al dente, generalmente 1-2 minutos menos del tiempo indicado en el paquete.
  4. Reservar el Agua: ¡Paso Crucial! Justo antes de escurrir, reservar al menos 1 ½ tazas (360 ml) del agua de cocción almidonada.
  5. Drenar y Pre-engrasar: Drenar la pasta rápidamente. Transferir la pasta caliente al bowl grande o cacerola para la mezcla.
  6. Incorporar la Mantequilla (Fuera del Fuego): Retirar la cacerola del fuego. Añadir la mitad de los cubos de mantequilla fría sobre la pasta y mezclar vigorosamente con las pinzas. La mantequilla fría ayuda a bajar la temperatura de la pasta.
  7. Iniciar la Emulsión: Añadir la mitad del queso rallado fino y ¼ de taza (60 ml) del agua de cocción reservada. Mezclar de inmediato y sin parar con las pinzas, levantando y girando la pasta. El calor residual crea la emulsión.
  8. Finalizar la Salsa: Gradualmente, añadir el resto de la mantequilla, el queso restante y el agua de la pasta, alternando. Añadir el agua solo en pequeñas cantidades hasta lograr la consistencia sedosa deseada.
  9. Ajustar y Servir: Probar y ajustar de sal (el Parmigiano es salado). Servir inmediatamente en platos precalentados, terminando con un poco de pimienta negra recién molida si se desea.