Ingredientes:
- 2 cucharadas (30 ml) de aceite vegetal (girasol, oliva suave, o de coco)
- 1 cebolla mediana, picada finamente (aprox. 150g)
- 2 dientes de ajo, picados o prensados (aprox. 10g)
- 1 trozo de jengibre fresco de 2 cm, rallado (aprox. 15g)
- 1 pimiento verde pequeño, sin semillas y picado (opcional, para un toque picante)
- 1 cucharadita (5 ml) de comino molido
- 1 cucharadita (5 ml) de cilantro molido
- ½ cucharadita (2.5 ml) de cúrcuma molida
- ¼ - ½ cucharadita (1.25 – 2.5 ml) de chile en polvo (ajusta al gusto)
- 1 lata (400g / 14 oz) de tomate triturado o enlatado
- 1 lata (400g / 14 oz) de garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados
- 125 ml (½ taza) de caldo de verduras o agua
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada (15 ml) de zumo de limón fresco
- 2 cucharadas (30 ml) de cilantro fresco picado, para decorar
- 125 ml (½ taza) de leche de coco (opcional)
Instrucciones:
- Calienta el aceite en la olla. Añade la cebolla y sofríe hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Agrega el ajo, el jengibre y el pimiento (si lo usas) y cocina por un minuto más, removiendo para que no se quemen.
- Incorpora el comino, el cilantro, la cúrcuma y el chile en polvo. Cocina por un minuto más, revolviendo constantemente para que las especias liberen su aroma.
- Vierte el tomate triturado y cocina a fuego medio durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Incorpora los garbanzos cocidos y el caldo de verduras (o agua). Remueve y lleva a ebullición.
- Reduce el fuego a bajo, tapa la olla y cocina a fuego lento durante 10 minutos, para que los sabores se mezclen. Si usas leche de coco, añádela en este punto.
- Añade el zumo de limón, sal y pimienta al gusto. Prueba y rectifica si es necesario.
- Sirve el curry caliente, decorado con cilantro fresco picado.