Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de coco (o vegetal) (15 ml)
  • 1 cebolla amarilla pequeña, picada finamente (aprox. 1 taza picada)
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 trozo de jengibre fresco de 2.5 cm (1 pulgada), pelado y rallado
  • 1 pimiento rojo, sin semillas y picado en rodajas finas
  • 2 cucharadas de pasta de curry rojo tailandés (¡ajusta al gusto según tu nivel de picante, como buen mexicano!) (30 ml)
  • 1 lata (400 ml/13.5 oz) de leche de coco entera (¡no light, queremos cremosidad!)
  • 1 cucharadita de salsa de pescado (¡el toque secreto!) (5 ml)
  • 1 cucharadita de azúcar moreno (¡para equilibrar los sabores!) (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de sal (¡o al gusto!)
  • 450 g (1 lb) de gambas grandes, peladas y desvenadas (¡frescas o congeladas, da igual!)
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado (¡para decorar y darle alegría al plato!)
  • Jugo de 1/2 lima (¡para un toque cítrico!)
  • Arroz jazmín cocido (¡el acompañante perfecto!)
  • Rodajas de lima adicionales (¡para exprimir al gusto!)

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite en la sartén a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe hasta que esté transparente y suave. Agrega el ajo y el jengibre y cocina por un minuto más, hasta que estén fragantes (¡ahí es donde empieza a oler a Tailandia!).
  2. Incorpora el pimiento rojo y la pasta de curry rojo. Cocina, removiendo constantemente, durante un par de minutos, para liberar los aromas de las especias (¡aquí es donde se pone interesante!).
  3. Vierte la leche de coco, la salsa de pescado, el azúcar moreno y la sal. Revuelve bien para combinar y lleva a ebullición a fuego lento. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 5 minutos, para que los sabores se mezclen (¡la paciencia es una virtud!).
  4. Agrega las gambas a la sartén y cocina hasta que estén rosadas y cocidas, aproximadamente 3-5 minutos (¡ojo, no te pases, que se ponen chiclosas!).
  5. Retira del fuego y agrega el jugo de lima y el cilantro picado. Mezcla bien (¡prueba y ajusta la sal si es necesario!).
  6. Sirve caliente sobre arroz jazmín cocido. ¡Decora con rodajas de lima adicionales y cilantro fresco! ¡Y voilà! Ya tienes un curry de gambas tailandés para conquistar a cualquiera.