Ingredientes:

  • 500 ml de leche entera
  • 1 cáscara de limón orgánico
  • 1 vaina de vainilla
  • 120 g de yemas de huevo
  • 130 g de azúcar blanquilla
  • 45 g de maicena
  • 1 pizca de sal fina

Instrucciones:

  1. Vierte los 500 ml de leche en el cazo con la cáscara de limón y las semillas de la vainilla.
  2. Calienta a fuego medio hasta que veas que empieza a humear ligeramente, pero evita que llegue a hervir a borbotones.
  3. Retira del fuego, tapa el cazo y deja que la leche absorba los aromas durante 5 minutos exactos. Nota: Este reposo es lo que separa una crema mediocre de una profesional.
  4. En un bol, bate los 120 g de yemas con los 130 g de azúcar, los 45 g de maicena y la sal hasta que la mezcla esté pálida y sin grumos.
  5. Quita la cáscara de limón de la leche tibia.
  6. Vierte un tercio de la leche caliente sobre las yemas poco a poco mientras bates sin parar. Nota: Esto se llama templar y evita que los huevos se cocinen antes de tiempo.
  7. Añade el resto de la leche y devuelve todo al cazo a fuego medio bajo.
  8. Cocina removiendo constantemente con las varillas hasta que la crema espese y empiece a brillar.
  9. En cuanto veas la primera burbuja de hervor, retira inmediatamente para que no se queme el fondo.
  10. Pasa la crema a un bol frío y coloca film transparente pegado a la superficie (a piel). Nota: Esto evita que se forme esa capa dura y seca en la parte superior.