Ingredientes:

  • 250g de pistachos naturales sin sal y sin cáscara
  • 1 pizca de sal marina fina
  • 100g de chocolate blanco de cobertura (mínimo 30% manteca de cacao)
  • 20ml de aceite de oliva virgen extra de variedad suave (Arbequina)
  • 0.5 cucharadita de extracto de vainilla natural

Instrucciones:

  1. Tostar los pistachos: Calienta una sartén a fuego medio y saltea los 250g de pistachos durante 5 minutos hasta que huelan a nuez tostada.
  2. Retirar pieles sobrantes: Frota los pistachos calientes con un paño seco.
  3. Procesar en seco: Introduce los pistachos y la sal en el procesador. Tritura a máxima potencia hasta obtener una arena gruesa.
  4. Alcanzar la pasta: Sigue triturando 5 minutos más hasta que veas que sueltan su aceite y se forma una pasta densa.
  5. Fundir el chocolate: Derrite los 100g de chocolate blanco al baño maría o en microondas en intervalos de 20 segundos.
  6. Emulsionar con aceite: Añade los 20ml de aceite de oliva y la vainilla a la pasta de pistacho mientras el motor sigue en marcha.
  7. Integrar el chocolate: Vierte el chocolate fundido en un hilo fino mientras procesas. Verás cómo la mezcla se vuelve brillante y fluida.
  8. Refinar la textura: Continúa procesando 2 minutos adicionales para eliminar cualquier micro-gránulo restante.
  9. Envasar correctamente: Vierte la crema en un tarro de cristal limpio mientras aún está tibia.
  10. Reposo final: Deja enfriar a temperatura ambiente sin tapa para evitar la condensación de agua.