Ingredientes:

  • 450g de jalapeños frescos, sin tallo y en rodajas de 6mm de grosor
  • 200g de azúcar granulada
  • 120ml de vinagre de sidra de manzana
  • 60ml de agua
  • 5ml de ajo en polvo
  • 5ml de cebolla en polvo
  • 2.5ml de cúrcuma en polvo
  • 2.5ml de semillas de apio
  • 1.25ml de pimienta de cayena (opcional)

Instrucciones:

  1. Usando guantes, lava y corta los jalapeños en rodajas uniformes. ¡La seguridad primero!
  2. En una olla grande, mezcla el azúcar, el vinagre, el agua, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, la cúrcuma, las semillas de apio y la pimienta de cayena (si se usa).
  3. A fuego medio-alto, lleva la mezcla a ebullición, removiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva.
  4. Añade suavemente las rodajas de jalapeños al almíbar hirviendo.
  5. Reduce el fuego a medio-bajo y cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, o hasta que los jalapeños estén ligeramente blandos pero aún mantengan su forma. Remueve ocasionalmente para evitar que se peguen. El almíbar debe espesarse ligeramente.
  6. Con una cuchara ranurada, transfiere las rodajas de jalapeño al frasco esterilizado, apretándolas bien.
  7. Vierte cuidadosamente el almíbar sobre los jalapeños, dejando aproximadamente 1 cm de espacio libre en la parte superior del frasco.
  8. Limpia el borde del frasco, coloca la tapa herméticamente y enrosca la banda. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerar. Los sabores se mezclarán y se profundizarán a medida que reposen.