Ingredientes:
- 1.5 kg de costillar de cerdo
- 15 g de sal kosher
- 10 g de pimentón dulce o ahumado
- 5 g de ajo en polvo
- 5 g de pimienta negra recién molida
- 20 g de azúcar moreno
- 150 ml de salsa barbacoa
- 30 ml de vinagre de manzana
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- Limpia el costillar de cerdo retirando la membrana blanca (pleura) de la parte posterior si aún la tiene. Seca la carne con papel absorbente hasta que no quede rastro de humedad.
- En un bol pequeño, mezcla la sal kosher, el pimentón, el ajo en polvo, la pimienta y el azúcar moreno. Unta el costillar con el aceite de oliva y luego presiona la mezcla de especias sobre toda la superficie hasta que quede completamente cubierto.
- Precalienta el horno a 150°C. Coloca el cerdo sobre una pieza grande de papel de aluminio. Rocía el vinagre de manzana sobre la carne y cierra el paquete formando un sobre hermético, asegurándote de que las costuras queden hacia arriba para evitar goteos.
- Introduce la bandeja en el horno y cocina durante 1 hora y 45 minutos. Durante este tiempo, no abras el horno; el calor debe permanecer constante para que la magia del vapor funcione.
- Saca la bandeja y abre el papel de aluminio con mucho cuidado para no quemarte con el vapor. Pincela generosamente toda la parte superior con los 150 ml de salsa barbacoa.
- Sube la temperatura del horno a 200°C o activa la función de grill. Introduce las costillas abiertas y hornea unos 10-15 minutos adicionales hasta que la salsa burbujee y veas bordes ligeramente carbonizados.
- Retira del horno y deja descansar la carne unos 10 minutos antes de cortar.
- Corta entre los huesos con un cuchillo afilado siguiendo la curvatura natural. Sirve inmediatamente mientras el glaseado aún está pegajoso y brillante.