Ingredientes:
- 800g de aguja de cerdo cortada en filetes de 1.5 cm
- 5g de sal marina fina
- 2g de pimienta negra recién molida
- 6 dientes de ajo grandes (24g) convertidos en pasta
- 100g de harina de trigo
- 14g de pimentón dulce húngaro (Paprika)
- 2g de pimentón picante
- 100g de manteca de cerdo para freír (se calcula absorción del 15%)
Instrucciones:
- Limpia los 800g de aguja retirando excesos de grasa exterior pero dejando la veteada. Corta filetes de 1.5 cm exactos.
- Machaca los 6 dientes de ajo con los 5g de sal en el mortero hasta obtener una crema suave y uniforme.
- Unta cada filete generosamente con la pasta de ajo y la pimienta por ambas caras.
- En un plato hondo, une los 100g de harina con los 14g de pimentón dulce y los 2g de picante. Mezcla bien hasta que el color sea homogéneo.
- Funde los 100g de manteca en la sartén a fuego medio alto hasta que veas un ligero velo de humo.
- Pasa la carne por la mezcla de harina justo antes de ir a la sartén. Sacude el exceso.
- Coloca los filetes y fríe durante 3-4 minutos. Verás cómo los bordes se vuelven oscuros y crujientes.
- Voltea la carne y cocina otros 3 minutos hasta que el aroma a ajo tostado llene la habitación.
- Pasa los filetes a una rejilla o papel absorbente. Esto evita que el vapor ablande la costra inferior.
- Espera 3 minutos antes de servir. Esto permite que los jugos se redistribuyan y no se escapen al primer corte.